Triste realidad de mi país, donde un aprendiz de dictador usa el discurso “revolucionario” y el nombre de un partido que tiene raíces en la autocrítica, el vivir modestamente y no ser demagógico para engañar a la gente. 

En esta foto se mira a los que se creen reyes montados en un Mercedes Benz dejando a pie a los que miran como la plebe. 

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