Entender el fallo de la Corte Internacional de Justicia dado a conocer hoy cuando el sol no salía en Nicaragua y en La Haya eran las 10 de la mañana, es como meterse en un laberinto, porque no le encuentro explicación alguna al hecho que se haya ratificado la soberanía del río a Nicaragua, pero se le da derecho de navegación a Costa Rica sin visado. Esto lo entiendo como que alguien llegue a tu casa y entre hasta donde quiera sin permiso, sólo ante la mirada de tu esposa, tus hijos y si uno le reclama algo, diría “soy turista” y nada más.

Escucho a los funcionarios del gobierno actual y aunque denoten un aire triunfalista (debe ser por el dinero que ganan) una vocecita susurra en mi interior que quedamos mal parados, mientras por otro lado escucho leo y veo a los ticos, con su acostumbrada soberbia, ufanarse de que ahora el turismo que llega a ese país, tendrá como paquete un recorrido por río San Juan, aunque sea de Nicaragua, vaya incongruencia y cuánta ganancia se le dio a los vecinos que en años anteriores nos quitaron y cedimos Guanacaste y Nicoya a cambio de que nos dejaran el río San Juan.

Analizo, me preocupo y reflexiono que si Nicaragua no tuviera tantos problemas políticos y en pasados años no se hubiese llamado la intervención extranjera para arreglar un problema de hermanos, estuviésemos mejor incluso que Costa Rica porque nuestros recursos naturales (los que nos quedan) así lo dicen.

Una oración por mi país y que Dios nos ilumine en los próximos pasos a andar.