Cuando salimos de la jornada laboral vamos a nuestras casas y en ellas conversamos sobre los problemas del día y aquello que nunca para (la inflación). ¿Cómo están de caras las cosas? Antes se comía con tanto y ahora hay que sacar más dinero del bolsillo para alimentar a la familia. Definitivamente vamos rumbo al despeñadero si esto continúa así.

Y platicamos de los políticos ¿Qué bien se la pasan? mientras el pueblo que los eligió se muere de hambre. Viáticos, combustible asignado y un mega salario es lo que reciben los llamados Padres de la Patria, entre ellos muchos que se llenan la boca hablando que están con los pobres, con los desposeídos y un montón de sandeces y mentiras.

Realmente que llena de ira lo que ocurre en Nicaragua. Tenemos a uno de los presidentes más demagogos que se hayan visto en la faz de la tierra. Desde la campaña electoral viene anunciando la Tierra Prometida que sólo ha sido para él, su familia y allegados. Cuando se le critica dice que son ataques de la derecha, de la oligarguía, de los vende patria, de los asalariados de la Embajada de Estados Unidos, de la Cia etc. Vaya con este Daniel Ortega que está demostrando que el sombrero de presidente de Nicaragua le queda muy grande.

Lo de remate es que se dice de izquierda y sandinista y en las pláticas a la conclusión que llegamos con la familia es que si Augusto C. Sandino estuviera vivo, ya lo hubiera agarrado a patadas.