Bob Fertik
Democrats.com

Traducido del inglés por Sinfo Fernández

Según el Independent del Reino Unido, George Bush es responsable de una red de prostitución en la que han quedado atrapadas hasta 50.000 mujeres y niñas iraquíes. Las prostitutas, algunas de tan sólo 13 años, se encuentran entre los 1,2 millones de iraquíes que tuvieron que huir desesperadamente hacia Siria tras la invasión por Bush de Iraq en 2003.

La invasión de Bush destruyó el gobierno iraquí desencadenando una ola de violencia política y sectaria que ha acabado con las vidas de más de un millón de iraquíes y obligado a más de cuatro a convertirse en refugiados, según informes de las Naciones Unidas.

Sólo en Siria, y para poder hacer frente a la situación de inanición, alrededor de 50.000 mujeres y niñas se han visto forzadas a entrar en la prostitución, según Hana Ibrahim, de la Women’s Will Association.

“Actualmente, entre un 70 y un 80% de las muchachas que trabajan el sector en Damasco son iraquíes”, dijo Abir, de 23 años de edad, al New York Times. “Los alquileres aquí en Siria resultan muy caros para sus familias. Si vuelven a Iraq, corren el riesgo de que las maten y ese es el único trabajo que se les ofrece”.

Según el Times, “la barata prostitución iraquí ha hecho de Siria un destino atractivo para los turistas sexuales de los países más ricos del Oriente Medio. En muchos de los aparcamientos de los clubes, casi la mitad de los coches tenían placas con matrículas saudíes”.

Hacer que mujeres y niñas tengan que prostituirse viola numerosos acuerdos sobre derechos humanos, incluida la Convención sobre los Derechos de la Infancia, la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra las Mujeres y el Protocolo para la Prevención, Supresión y Castigo del Tráfico de Personas, especialmente Mujeres y Niños. En 2003, con su cinismo habitual, el mismo George Bush denunció el tráfico sexual en las Naciones Unidas.

Según expertos jurídicos, la invasión por Bush de un país que no suponía amenaza alguna para los Estados Unidos fue un acto ilegal tanto ante el derecho internacional como estadounidense. Por todo el mundo, Bush ha sido acusado de crímenes de guerra por tribunales de ciudadanos, incluidos los de Nueva York, París, Tokio y Estambul [y Barcelona, 17-22 mayo 2005]. Precisamente, la pasada semana, las ciudades de Brattleboro y Marlboro Vermont votaron para que se acusara y arrestara a Bush y Cheney.

En 2002 y 2003, Bush desencadenó una inmensa campaña de propaganda con objeto de engañar al Congreso, al pueblo estadounidense y a sus principales aliados para que creyeran que Iraq representaba una amenaza. Bush declaró que Iraq tenía reservas de armas químicas, biológicas y nucleares listas para usar contra los EEUU y que estaba compartiéndolas con Al Qaida.

Más tarde, en un discurso pronunciado cerca de Rochester NY, Bush admitió: “Si tienen en cuenta mi línea de trabajo, verán que consiste en repetir las mismas cosas una y otra y otra vez hasta que la verdad penetre, de la misma forma en que actúa la propaganda, al igual que una catapulta”.

Según un estudio reciente del Centro para la Integridad Pública, los altos funcionarios de la Administración Bush contaron al menos 935 mentiras sobre Iraq en 532 ocasiones distintas. Estas incluyeron 259 mentiras de Bush, 254 mentiras del Secretario de Estado Colin Powell, 109 mentiras del Secretario de Defensa Donald Rumbsfeld, 109 mentiras del Secretario de Prensa Ari Fleischer, 56 mentiras de la Consejera para la Seguridad Nacional Condi Rice y 48 mentiras del Vicepresidente Cheney.

Las mentiras sobre las armas de destrucción masiva (ADM) iraquíes fueron fabricada por el Grupo para Iraq de la Casa Blanca (WHIG, en sus siglas en inglés), que incluía a los más altos funcionarios del equipo de la Casa Blanca: el Jefe del Gabinete de la Casa Blanca, Andy Card, Condi Rice, Stephen Hadley, Karen Hughes, Mary Matalin, Jim Wikinson, Nick Calio, Michael Gerson, y el Jefe del Gabinete del Vicepresidente Cheney, Scooter Libby.

Tras la invasión, 1.400 expertos del Iraq Survey Group (ISG) rastrearon Iraq en busca de las ADM sin encontrar nada. Charles Duelfer escribió el informe final del ISG en septiembre de 2004 y concluyó que, en 1991, Iraq había puesto fin a su programa de ADM.

Esto confirmó de forma pública lo que la CIA sabía ya privadamente desde 1995, cuando el yerno de Sadam Husein, el General Husein Kamel, desertó a Jordania y le contó a la CIA que él, personalmente, había supervisado la total destrucción de las ADM iraquíes una vez que finalizó la Guerra del Golfo de 1991.

En mayo de 2005, el Times of London publicó el “Memorandum de Downing Street” que revelaba que toda la inteligencia de Bush anterior a la guerra no fue sino un fraude deliberado, según Sir Richard Dearlove, director de la agencia de espionaje británica MI6, que se reunió con George Tenet en julio de 2002. “Se estaban amañando, alrededor de la política de la invasión de Iraq, tanto la inteligencia como los hechos”, contó Dearlove en una reunión secreta del gabinete de guerra de Tony Blair el 23 de julio de 2002, ocho meses antes de que Bush invadiera Iraq.

Esta publicación del “Memorándum de Downing Street” produjo amplios llamamientos al impeachment de Bush y Cheney. John Conyers y otros demócratas celebraron, el 16 de junio de 2005, una serie de audiencias preliminares de impeachment en los sótanos del Capitolio. En 2006, Conyers publicó sus explosivos hallazgos en “George W. Bush Versus the U.S. Constitution: The Downing Street Memos y Deception, Manipulation, Torture, Retribution, Coverups in the Iraq War and Illegal Domestic Spying”. (*)

En 2007, el Representante Dennis Kucinich introdujo tres Artículos de Impeachment contra Dick Cheney por su papel en las mentiras de la Guerra de Iraq. El proyecto de ley de Kucinich, H. Res. 333, tiene 26 co-patrocinadores.

El proyecto se debatió y se votó en la Cámara el pasado noviembre, con un resultado de 251-162, tras lo cual se remitió al Comité Judicial para proseguir con nuevas acciones en vez de liquidar el proyecto (El proyecto fue renombrado como H. Res. 799)

El pasado diciembre, el Representante Robert Wexler y otros dos miembros del Comité Judicial de la Cámara urgieron a Conyers a que pusiera en marcha la audiencia para el impeachment del Vicepresidente Cheney. Wexler puso en marcha una petición online y recogió unas 230.000 firmas.

El Representante Kucinich se postuló para Presidente en 2007 y los votantes recibieron con entusiasmo sus llamamientos al impeachment. La pasada semana, Kucinich logró rechazar una primera recusación en su distrito del Congreso y se espera que presente los primeros Artículos para el Impeachment contra George Bush.

Las últimas encuestas de Newsweek y AP-Ipsos sitúan la tasa de aprobación hacia Bush en el 30%, el record más bajo hasta ahora. El nivel de desaprobación se sitúa en un 60%, un record alto, y sugiere que hay ya muchos más estadounidenses a favor del impeachment contra Bush que en anteriores encuestas.

N. de la T.:

(*) “George W. Bush Versus la Constitución de Estados Unidos: Los Memorandum de Downing Street y los engaños, manipulaciones, torturas, retribuciones y tapaderas de la Guerra de Iraq y del ilegal espionaje interno”.