El estadounidense Eric Volz era el principal sospechoso del crimen atroz en el cual perdió la vida la joven Doris Ivania Jiménez, quien contaba con 25 años de edad. Según el fallo dado a conocer ayer por el Tribunal de Apelaciones de Granada, la libertad del gringo se dio porque las pruebas eran “dudosas” comenzando por los rasguños que presentaba el procesado en el hombro. Sobre esas señas Volz dijo que se las hizo cuando cargó el atáud de la muchacha y la juez que eran los rasguños hechos por la víctima, quien fue violada y asesinada de forma atroz tal como se evidencian en estas fotos tomadas por la Policía y que se encuentran en el expediente del caso.