Lindo fin de semana al lado de mi familia. Mis hijos alegres porque tenía tres fines de semana de no estar con ellos por andar cambiando turnos con otros editores. Pero en fin, decir que descansé es mentir porque había tantas cosas que hacer y llega el lunes como una cortina que te cierra la compañía de la gente que más quieres en este mundo, para venir a encontrarse el trabajo que espera tu aporte que es recompensado con tareas que asumes con gusto y un salario quincenal.