Doña Hope Portocarrero de Somoza relegada a un segundo plano en los últimos años de la dictadura somocista. El término de Primera Dama no le cabía ante una sociedad que miraba como el dictador Anastasio Somoza Debayle había preferido convivir y aparecer en público con su amante y no con su esposa. Dinorah Sampson había conquistado al dictador.
Según memorias de la época, Dinorah Sampson era una mujer ambiciosa que le gustaba mezclarse con altos mandos de la Guardia mal llamada Nacional porque estaba al servicio de Somoza. Una vez, un oficial la llevó a una fiesta y en ella el dictador la miró y le dijo al militar que la dejara con él. Después es conocida la relación en la que Dinorah Sampson fue la preferida del presidente-general hasta que en septiembre de 1980 perdiera le vida en una calle de Asunción, capital de Paraguay, a manos de un comando guerrillero.